domingo, 23 de enero de 2011

Pareja de ánades en el río Peñafrancia

Metido de pleno el invierno, las aves del Botánico aprovechan los últimos frutos, incluso las insectívoras se afanan en la búsqueda de este tesoro de temporada debido a la menor cantidad de su alimento preferido, los insectos. Una pareja de Ánade real en el Peñafrancia, a la altura de la tienda de plantas delata los primeros emparejamientos del año.

Los Zorzales invernantes se unen a los habituales del Jardín buscando alimento entre las hojas caídas. Un grupo de Bisbitas también invernantes recorren las praderas del otro lado del arroyo, mientras una pareja de Cernicalos apostada en los abedules del aparcamiento vigilan sus movimientos.

En la zona del Cantábrico se oyen constantemente los cantos territoriales de los Petirrojos, cuyo numero ha aumentado considerablemente. Un reyezuelo revolotea entre los laureles del margen del arroyo Peñafrancia buscando alimento incesantemente, entre los arces desnudos unos mosquiteros realizan la misma labor.
Los comederos colocados por el Colectivo sirven de apoyo para los Carboneros y Herrerillos que aprovechan los frutos secos y frutas que hay colocados en ellos. Todas las semanas se rellenan facilitando también las observaciones de los visitantes.

1 comentario:

Margó dijo...

Qué ineresante y qué ganas de participar en una de esas excursiones, el próximo domingo que pueda... no lo dudaré!
un saludo.